Bienaventuradas sean las hacker porque ellas comparten su código.
Estoy en Málaga, en la Conferencia Internacional de Software Libre. La verdad es que no tenía pensado publicar nada desde aquí (y sobre todo con lo vago que estoy últimamente para ello), pero los chicos de la universidad me han dado unos parrafos que no puedo dejar de compartir con todos mis lectores.
Y San Ignacius dijo:
¡Ay de los oportunistas y fariseos!
porque devoran el código libre, mientras mercadean con la reinvención de la rueda.
¡Ay de los oportunistas y fariseos!
porque predican acciones sin hacerlas, y cuando se les pregunta hablan palabras vacías.
¡Ay de los oportunistas y fariseos!
porque llenan su boca de software libre, pelo luego a la humanidad no liberan sus creaciones.
¡Insensatos y ciegos!
porque ¿cuál es mayor, el conocimiento, o el templo que santifica al conocimiento?
Lectura de la biblia del root:
Entro Stallman al templo de Root y echo fuera a todos los que privatizaban código en el templo; volco las mesas de los puestos y las sillas de los que de open source hablaban, y les dijo: ¡Escrito está: “Mi casa, casa de software libre será llamada”, pero vosotros la habeis hecho cueva de oportunistas!.
